Israelíes y palestinos sostendrán este jueves sus primeras conversaciones de alto nivel con la mediación de los Estados Unidos. La reanudación de las conversaciones de paz se produce después de un parate de casi dos años y tendrá como principales temas los asuntos de seguridad y los asentamientos judíos en Cisjordania.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu aseguró anoche, antes de una cena de trabajo en la Casa Blanca, que el palestino es "su socio para la paz", y que ha venido a Washington en busca de un "compromiso histórico".
Por su parte, el presidente palestino, Mahmud Abbas, señaló: "Haremos todo lo necesario para que estas negociaciones funcionen". Para eso, Abbas pidió a Netanyahu el cese de la construcción de asentamientos, la liberación de los presos palestinos, que se resuelva el asunto de Jerusalén y "que se permita que los palestinos vivan en libertad e independencia".
La reunión que contará con la participación de la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton,
comenzará a las 14.00 GMT con una declaración formal. Al final, se prevé que hagan declaraciones a la prensa.
Trascendió que Netanyahu está dispuesto a tomar medidas muy complicadas políticamente y asumir riesgos, pero espera que los palestinos en paralelo tomen las medidas necesarias por su parte.
En tanto, Abbas reiteró su "compromiso pleno" con un verdadero proceso de paz, pero consideró que el asunto de los asentamientos judíos es clave para destrabar las negociaciones.
Las espectativas de este encuentro son muy bajas porque empiezan ensombrecidas por un ataque de Hamás en el que murieron cuatro israelíes, y por la cuenta atrás para el fin de la moratoria de construcción de colonias judías en Cisjordania.
Tanto israelíes como palestinos han condenado el atentado y esperan que no entorpezca las negociaciones. Pero, según aseguró Netanyahu en la reunión bilateral que mantuvo con Obama el miércoles, la seguridad es la principal preocupación de la delegación israelí.